Tu que te ocultas tras los arbustos del bosque del destino
Oigo tu murmullo como un riachuelo lejano
Tu que lanzas miradas imperceptibles para el ojo humano
Que dios me otorgo como cruel broma del intelecto
Jugamos escondidas como dos niños pequeños pero a mi
Siempre me toca buscar y nunca te encuentro
Te gusta engañar a mis sentidos; confundirlos
Hasta enloquecerlos por completo
Sin embargo y a pesar de todo sigo esperando que te muestres, que
Venzas tu timidez y de des la oportunidad de mirarte
Saber tus ojos y tu piel tangibles y aunque lo se
Imposible callo y espero
Al amor incógnito pregunto si lo reconoceré algún día,
Si mi ceguera se disipará pronto y podré distinguir a quien
Se esconde tras los arbustos y me habla en la lejanía.
Oigo tu murmullo como un riachuelo lejano
Tu que lanzas miradas imperceptibles para el ojo humano
Que dios me otorgo como cruel broma del intelecto
Jugamos escondidas como dos niños pequeños pero a mi
Siempre me toca buscar y nunca te encuentro
Te gusta engañar a mis sentidos; confundirlos
Hasta enloquecerlos por completo
Sin embargo y a pesar de todo sigo esperando que te muestres, que
Venzas tu timidez y de des la oportunidad de mirarte
Saber tus ojos y tu piel tangibles y aunque lo se
Imposible callo y espero
Al amor incógnito pregunto si lo reconoceré algún día,
Si mi ceguera se disipará pronto y podré distinguir a quien
Se esconde tras los arbustos y me habla en la lejanía.